Vuelven a la carga con licencias para indocumentados
Activistas pro inmigrantes y voluntarios cabildean en la Asamblea General de Illinois.
Foto: Archivo
Un grupo de activistas pro inmigrantes y voluntarios se encuentran haciendo cabildeo en la Asamblea General de Illinois en Springfield, para conseguir el apoyo de legisladores latinos, afroamericanos y los líderes políticos, con el fin de que se vuelva a redactar un proyecto de ley para otorgar licencias de conducir a esta población.
En días pasados, Guadalupe, estudiante de la Universidad Popular en La Villita y quien prefirió no dar su apellido, apoyó la iniciativa y se refirió a la necesidad que existe.
"Por ejemplo en mi caso, yo tengo que manejar diario y vivo con ese miedo de que algún día me va a parar la policía y aunque tengo 'aseguranza' no tengo licencia y yo no sé qué va a pasar", dijo.
"Mis hijos están en la guardería y no sé si algún día me arrestan a mí, qué va a pasar con ellos? Esto yo creo que no tiene que estar pasando. Somos personas de bien que estamos estudiando por un futuro mejor. Estamos estudiando, no estamos para perder el tiempo", añadió.
La campaña "Roadway Safety for All Motorists" (seguridad en las carreteras para todos los conductores) pretende "promover propuestas para permitir que ciertos inmigrantes obtengan un permiso para conducir, lo cual haría las calles más seguras para todos".
En la campaña participan líderes de varias organizaciones, como Casa Aztlán, Chicago Community and Workers Rights, la Coalición México Americana, la Coalición pro Derechos de Inmigrantes y Refugiados de Illinois (ICIRR) y el Latino Policy Forum.
Martín Unzueta, del Chicago Community and Workers Rights, apuntó que "no estamos hablando de una reforma migratoria, nomás las licencias para poder ir a trabajar, para ir de aquí de Chicago a Brookfield, a cualquier lado".
En el año 2007 un proyecto de ley que promovía los certificados de conducir para indocumentados -"Roadway Safety and Mandatory Insurance Coverage Act"- fue aprobado en la Cámara de Representantes de Illinois; pero no avanzó en el Senado.
En ese momento la iniciativa impulsada por el representante estatal Edward Acevedo, indicaba que los conductores sin seguro estaban involucrados en aproximadamente 76,000 accidentes cada año y causaban $630 millones en reclamos por daños.
La misma iniciativa para otorgar licencias a esta población fracasó en abril del año 2004.
En California, el legislador Gil Zedillo ha introducido esta propuesta 11 veces.
En febrero de este año las principales autoridades de la ciudad de Los Ángeles la respaldaron públicamente. El alcalde Antonio Villaraigosa, el jefe de policía Charlie Beck y el alguacil Leroy Baca se manifestaron a favor, argumentando que se trata de un asunto de seguridad en las carreteras, ya que el número de accidentes donde los choferes abandonan la escena ("hit and run") se reduciría.
Las autoridades de California también proponen que los indocumentados reciban una licencia distinta al resto de los conductores.



















