Confunden padecimientos mentales de niños

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Foto: archivo
PUBLICADO: Oct, 8, 2012 12:00 am EST Oct 8, 2012 12:00 am EST print article
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SACRAMENTO - Era la segunda vez que Maribel Hernández escuchaba el mismo diagnóstico: su hijo menor Chris también tenía autismo.
Esta madre residente de Sacramento, California, ya había pasado por lo mismo con su primer hijo, Max, quien actualmente tiene 12 años de edad.
"Vivimos nuestra propia normalidad, busco ayuda y les dedico tiempo en terapias", dijo con tono motivador Hernández.
Max fue diagnosticado con autismo a los dos años y ocho meses; su hijo menor, Chris, al año y ocho meses.
"Comparé el lenguaje de un amigo de mi hijo Max, dos meses menor que él, quien conversaba en tiempo pasado y me empecé a preocupar porque mi hijo solamente decía las palabras mami y agua", afirmó.
"Cuando su hermano Chris nació, Max tenía 20 meses, con un vocabulario de dos palabras y apuntaba (con el dedo índice); justificamos su comportamiento con decir que estaba celoso de la atención que le dábamos a su hermano menor", lamentó.
Maribel buscó ayuda en grupos de apoyo y en el Instituto MIND, en California, lo diagnosticaron con autismo.
"En el caso de Chris, tenía un desarrollo normal, hasta que a los 18 meses comenzó a llorar todo el día y me mordía, yo ya no sabía qué hacer, por eso una vez diagnosticado empezamos las terapias en casa", indicó.

Diagnóstico erróneo

Un reciente estudio realizado por el Instituto MIND de UC Davis, en Sacramento, demuestra que los niños hispanos con retraso en su desarrollo, generalmente no son diagnosticados, y muchos niños hispanos y no hispanos que primero se pensó tenían retraso de desarrollo, en realidad tenían autismo.
Alrededor del 19% de los niños hispanos seleccionados para el estudio que tenían retraso de desarrollo mostraban signos de autismo.
"El autismo y el retraso de desarrollo tienden a no diagnosticarse cuando los padres no saben qué signos deben observar, y los trastornos generalmente se diagnostican erróneamente cuando los padres no tienen acceso a controles y chequeos adecuados", dijo Virginia Chaidez, autora principal e investigadora post-doctoral en el Departamento de Ciencias de Salud Pública, de UC Davis.
El retraso de desarrollo se diagnostica en niños que están atrasados con respecto a otros en alcanzar importantes hitos mentales o físicos, mientras que el autismo se caracteriza por déficit en la interacción social y las conductas de comunicación.

Identifique el autismo

"El autismo es un trastorno social caracterizado por comportamientos repetitivos, por ejemplo, un niño con autismo puede jugar solo con un objeto por largas horas y en lo social es más difícil compartir sus emociones con los demás", explicó Chaidez.
"Los primeros en diagnosticar problemas de retraso en el desarrollo o autismo son los pediatras, pero los padres juegan un papel fundamental en reconocer los signos", sugirió.
Según Chaidez, en el primer año de vida un padre puede notar que su bebé no hace contacto visual y además no responde por su nombre.
El espectro del autismo se puede diagnosticar antes de los tres años de edad y existen niveles leves o graves, por ejemplo el niño que logra hablar claramente, como el que solamente se comunica por sonidos.
"Muchas personas desconocen que es un trastorno y no saben cuáles son los signos, además a veces no tienen el mismo acceso a los servicios de un pediatra regular", enfatizó.
De acuerdo a Chaidez, el inglés es vital, ya que muchas veces los padres no se pueden comunicar efectivamente con su doctor.
"Se debe mejorar el servicio de traductores oficiales en los hospitales, porque muchas veces un miembro de la familia tal vez no traduce correctamente lo que en realidad le está pasando al infante", finalizó.
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