Tras la cruda olímpica
La comunidad mexicana de Chicago celebró por todo lo alto el triunfo del Tri ante Brasil en los Juegos Olímpicos de Londres. En restaurantes y residencias a lo largo y ancho de la zona metropolitana, los mexicanos festejaron la medalla de oro llenos de orgullo por su patria.
Tras seis semanas de gravísimas acusaciones de fraude electoral, los campeones olímpicos nos hicieron vislumbrar el México posible... ganador, sin corrupción, sin descuartizados, sin las muertas de Juárez, sin millones de pobres, sin compra de votos, sin narcos, sin narcopolíticos… ¡Bien por estos jóvenes!
Desgraciadamente, México y los mexicanos en el extranjero hemos vuelto a la cruda realidad. La semana que culminó con el oro olímpico registró también un aumento en la violencia en varios puntos del país, al tiempo que explotó un escándalo por las fotos del candidato Enrique Peña Nieto con un priísta de alto rango que fue arrestado en España acusado de trabajar para el "Chapo" Guzmán.
El asesinato de Edgard Morales Pérez, alcalde electo de Matehuala, San Luis Potosí, y un asistente, se sumó a la ejecución de siete miembros de una familia, incluyendo tres niños, en Veracruz. Asimismo, se encontraron 14 cadáveres, también en San Luis Potosí, donde posteriormente hubo más enfrentamientos con un saldo total de 24 muertos.
Por su parte, el priísta Rafael Humberto Celaya fue detenido en España por ser presunto miembro del cártel de Sinaloa. Celaya presumía en su cuenta de Facebook de su relación cercana con Peña Nieto, quien lo nombró coordinador de candidatos federales del PRI en San Luis Río Colorado. También fue precandidato del PRI a diputado federal por un distrito en Sonora.
Los campeones olímpicos fueron recibidos como héroes, junto con los otros atletas mexicanos que consiguieron preseas en Londres. Regresaron a un país cuya realidad no la pudo ocultar el paréntesis olímpico.
Queda aún por determinar si las autoridades electorales estarán a la altura de las circunstancias tras la avalancha de evidencias que apunta hacia el fraude electoral y la necesidad de revocar las elecciones del 1 de julio.
Primero habrá que curarse la cruda olímpica.
Tras seis semanas de gravísimas acusaciones de fraude electoral, los campeones olímpicos nos hicieron vislumbrar el México posible... ganador, sin corrupción, sin descuartizados, sin las muertas de Juárez, sin millones de pobres, sin compra de votos, sin narcos, sin narcopolíticos… ¡Bien por estos jóvenes!
Desgraciadamente, México y los mexicanos en el extranjero hemos vuelto a la cruda realidad. La semana que culminó con el oro olímpico registró también un aumento en la violencia en varios puntos del país, al tiempo que explotó un escándalo por las fotos del candidato Enrique Peña Nieto con un priísta de alto rango que fue arrestado en España acusado de trabajar para el "Chapo" Guzmán.
El asesinato de Edgard Morales Pérez, alcalde electo de Matehuala, San Luis Potosí, y un asistente, se sumó a la ejecución de siete miembros de una familia, incluyendo tres niños, en Veracruz. Asimismo, se encontraron 14 cadáveres, también en San Luis Potosí, donde posteriormente hubo más enfrentamientos con un saldo total de 24 muertos.
Por su parte, el priísta Rafael Humberto Celaya fue detenido en España por ser presunto miembro del cártel de Sinaloa. Celaya presumía en su cuenta de Facebook de su relación cercana con Peña Nieto, quien lo nombró coordinador de candidatos federales del PRI en San Luis Río Colorado. También fue precandidato del PRI a diputado federal por un distrito en Sonora.
Los campeones olímpicos fueron recibidos como héroes, junto con los otros atletas mexicanos que consiguieron preseas en Londres. Regresaron a un país cuya realidad no la pudo ocultar el paréntesis olímpico.
Queda aún por determinar si las autoridades electorales estarán a la altura de las circunstancias tras la avalancha de evidencias que apunta hacia el fraude electoral y la necesidad de revocar las elecciones del 1 de julio.
Primero habrá que curarse la cruda olímpica.


















