Usuarios y activistas salen en defensa de bibliotecas de Chicago

Planean formar grupos bajo el nombre ‘Amigos de las bibliotecas' en los diferentes vecindarios de la ciudad. Rechazan recortes de servicios y privatizaciones en bibliotecas

Estudiantes haciendo sus tareas con la ayuda de libros y computadoras de las Bibliotecas Públicas de Chicago.

Estudiantes haciendo sus tareas con la ayuda de libros y computadoras de las Bibliotecas Públicas de Chicago.

Foto: Belhú Sanabria/ La Raza
PUBLICADO: EST Apr 16, 2012 8:19 pm EST
Chicago – Un grupo de usuarios de las bibliotecas, activistas y organizaciones de Chicago buscan crear conciencia pública sobre los recortes de servicios y de personal de las bibliotecas. También se oponen a la privatización de las mismas. En el marco de la Semana Nacional de las Bibliotecas, del 14 al 18 de abril, el movimiento Chicago People's Library y Ocupa Chicago llevaron a cabo una serie de actividades simultáneas en nueve sucursales de las Bibliotecas Públicas de la Ciudad de los Vientos. “Las bibliotecas son importantes porque es el lugar donde los usuarios tienen al alcance libros, computadoras, información, especialmente en barrios como Pilsen, La Villita y Las Empacadoras donde vive población latina y afroamericana y en el que menos de un tercio de las familias tienen acceso a internet”, dijo a La Raza Howard Ehrman, miembro de la mesa directiva de la organización de Justicia Ambiental de La Villita (LVEJO). Dennis Kosuth, integrante de Ocupa Chicago comentó que cuando su madre inmigró de China y se fue a vivir al barrio de Chinatown, lo primero que hizo fue recurrir a las bibliotecas a buscar libros en su idioma porque no hablaba inglés. Según Kosuth, ésta es una realidad no ajena a inmigrantes de muchas culturas. Y como esto es algo que vivió de cerca, él es parte de esta lucha. “Gente que no tiene acceso a internet viene a las bibliotecas con sus hijos a ayudarles con la tarea o a ver videos, entonces cuando se reducen estos servicios se produce un real impacto en las familias”, comentó Kosuth. “Si es por cuestiones de presupuesto, las bibliotecas deberían ser los últimos lugares en los que se recorten horas y personal. Las bibliotecas son el refugio para las personas que quieren leer un libro, hacer una investigación, centralizar alguna actividad comunitaria ya que aquí se cuenta con espacios en el que la gente puede realizar sus reuniones”, dijo Orlando Sepúlveda, integrante de Ocupa el Barrio y quien participó de la reunión pública en la biblioteca Rudy Lozano del barrio de Pilsen. Estas actividades en defensa de las bibliotecas se realizaron el 14 de abril. CONSECUENCIAS DE LOS RECORTES Ehrman, quien estuvo a cargo de presidir la reunión comunitaria en la Biblioteca Pública de La Villita, dijo a La Raza que “si bien el Alcalde se retractó de cerrar las bibliotecas los lunes de forma completa, la atención actualmente es sólo de cuatro horas. En cuanto a las posiciones que se eliminaron en su mayoría fueron de jóvenes de entre 16 a 25 años, la mayoría latinos y afroamericanos, quienes trabajaban para las bibliotecas de sus barrios”. También mencionó que a raíz de los recortes de estas plazas, el personal que tiene licenciatura o maestría está haciendo ahora el trabajo de estos jóvenes, como guardar videos y ordenar libros. “A consecuencia de esto ya casi no hay programas de niños en las bibliotecas porque ya no se dan abasto para ello. Así también, el personal de seguridad ya no va a trabajar 40 horas por semana sino entre 30 y 32. Esto significa que va a haber menos seguridad para la gente que labora en las bibliotecas y por ende más probabilidad de que existan robos en estos lugares”, destacó el activista. Una de los proyectos de estas organizaciones pro bibliotecas públicas es volver a formar grupos bajo el nombre ‘Amigos de las bibliotecas', algo que existió hace 20 años según Ehrman. Así que se piensa retomar la idea y hacerla efectiva en diferentes barrio de Chicago. “Vamos a luchar para que no se privaticen las bibliotecas, se restablezcan los programas de niños, se recuperen las posiciones de las bibliotecas, los servicios y las horas”, indicó Ehrman.
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