La adrenalina queda en familia

PUBLICADO: EST Apr 15, 2012 12:01 am EST
Una aventura extrema revela exactamente quién eres, al exigir lo máximo de tus seres físicos, psicológicos y quizás hasta espirituales, se lee en la página web de la división de aventuras de la agencia de turismo de lujo Abercrombie and Kent.

El turismo de aventura, como sabe cualquier explorador más o menos avezado, es sinónimo de autodescubrimiento, porque, se dice, en la cima de un volcán, mientras se rema a contracorriente en un caudaloso río o cuando se desciende por las paredes rocosas de un cañón, los viajeros suelen descubrir algo de sí mismos.

Pero en años recientes, esta clase de actividades experimentaron una nueva vuelta de tuerca: ahora no se trata sólo de probar los límites personales, sino de hacerlo en familia.

"Lo que es cada vez más popular, si vemos unos 10 años hacia atrás, es que las familias hagan viajes de aventuras", explica Richard Harris, director de planeación de Abercrombie and Kent, una de las primeras en ofrecer safaris de lujo en Kenia, hace ya 50 años.

Extreme Adventures, la división de aventura de esta compañía, fue fundada en 2009 y desde entonces se ha enfocado en planear travesías que cada vez más frecuentemente incluyen a adolescentes y niños.

Para ejemplo bastan sus rutas al Monte Kilimanjaro, en Tanzania, que fueron estrenadas apenas este año. Se trata de una experiencia de entre siete y 10 días, diseñada para escaladores con experiencia, pues exigen un esfuerzo físico arduo. Después de todo, la cumbre del Kilimanjaro está a 5,895 metros de altura.

"En estos casos normalmente tenemos un límite de edad, que fijamos en la adolescencia, pero siempre estamos dispuestos a discutir si la gente puede llegar con niños más pequeños y acordar entrenarlos para que estén listos", añade Harris.

Por supuesto, para este ascenso la agencia ofrece su propio equipo de porteadores (quienes cargan el equipaje, los víveres y el equipo), y se encarga de arreglar todo lo relativo a campamentos. Así, chicos y grandes sólo deberán preocuparse por escalar lo más dignamente posible.

Otras experiencias que ofrece la agencia y que pueden incluir a toda la familia, con un acuerdo previo, son hacer trekking por el Camino del Inca (Perú), rafting y kayaking en el río Mochhu (Bután), travesías por el desierto de Gobi (Mongolia) o recorridos en trineo de perros a través del los senderos del Iditarod, la legendaria carrera de Alaska.

Aunque se trata de un destino costoso, en 2011 las solicitudes de travesías para su agencia aumentaron un 50 por ciento en comparación con 2010.

"Es invertir en una experiencia de viaje muy padre, un trip of a lifetime", aclara cuando se le pregunta a qué se deberá este aumento.

Como ejemplo pone algunos safaris en Zambia, donde al itinerario se le pueden agregar actividades como paragliding o rafting, o el nado con tiburón blanco en Gansbaai, Sudáfrica, que se hace dentro de una jaula de protección, por supuesto.

"Yo le diría a la gente que considere lo que quiere de una travesía: si vas a África, ¿sólo quieres ver los animales o también quieres tener contacto con la gente local? Cuando vas a Nepal, ¿sólo quieres ir al Monte Everest o también quieres caminar también por las pequeñas aldeas o entre los campos de arroz?", recomienda.

"Si no has pensado en eso, te tendría que aconsejar que lo hagas, es una experiencia mucho más enriquecedora".

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