¿Es duro decir adiós?

“Se despidieron y en el adiós estaba la bienvenida”,
Mario Benedetti

PUBLICADO: EST Mar 16, 2012 4:29 pm EST

Decirle adiós al fútbol fue uno de los momentos más difíciles de mi vida.  Entablé un vínculo imborrable con este apasionante deporte el cual ha sido parte de mi historia desde que tengo memoria, y el hecho de tener claro mi deseo de continuar en él hizo el tener que tomar una decisión contraria, a lo que yo tenía en mente, fuera doblemente dolorosa.

 

Cerrar ciclos es una de las cosas que más trabajo nos cuesta en la vida. Aprender a decir “hasta aquí” y ver en el futuro nuevos retos no siempre será una decisión sencilla, pero hay que afrontarla con buena actitud y optimismo. Para ello, hay que hacer caso a las diferentes señales que rodean nuestro entorno y saber interpretarlas para dar el paso correcto, que quizá no siempre sea en ese momento nuestro ideal, pero que sin embargo, nos acerca a lo que más deseamos: ser felices.

Después de año y medio de estar alejado del fútbol práctico, porque ahora tengo la fortuna de poder comentarlo, veo mis recuerdos y experiencias a lo largo de los catorce años de carrera que tuve como jugador, con orgullo y con la fuerza necesaria para asumir nuevos retos, en diferentes  ámbitos, que me estimulan y para los cuales me preparo.

La despedida

Es imposible mencionar todas las razones por las cuales una persona se despide de una etapa e inicia una nueva, pero muchas de ellas, seguramente, van relacionadas con la intención de cumplir un sueño: Independizarte, conocer otro país,  estudiar una carrera, entre muchas otras, todas ellas con la posibilidad de cumplirlas si apostamos nuestra tenacidad y disciplina para su realización.

Estos sueños los podemos acariciar durante mucho tiempo antes de dar el paso final, pero también existe el adiós intempestivo, ese que no esperamos y que llega en un segundo, y que cambia nuestras vidas.

La pérdida de un ser querido, ser “corrido” del trabajo, un imprevisto económico son algunos ejemplo de ello, y que sin duda podemos tener presente porque alguna vez nos sucedió, y que más allá de las  razones que lo ocasionaron, se necesita un proceso de asimilación mucho más rápido. El hecho que tengamos que adaptarnos rápido a la nueva situación hace que sea eso un proceso nada sencillo de resolver, pero sin embargo, lo que puede ser de mucha utilidad es generar nuevas ideas y reflexiones para decidir el nuevo paso a dar.

Decir adiós no siempre tiene un halo de tristeza, hay ocasiones en las que viene acompañado de un sentimiento de orgullo gracias a un logro cumplido, como por ejemplo cuando se consigue la independencia económica de los padres, terminar una carrera profesional o cambiarse al trabajo con el que siempre se soñó. Es valioso mencionar también aquellas situaciones que implican una despedida de una etapa, las cuales son difíciles pero que traen una mejora notable en la calidad de vida: Dejar de fumar, beber en exceso o consumir drogas, y ese adiós está lleno de tenacidad y perseverancia.

Cuando se está cerca de decir adiós a una empresa, a una persona o a un deporte, hay que replantearse todo lo que se ha vivido y es necesario hacer una pausa para vislumbrar las cosas favorables que pueden venir. No por esto dejará de ser complicado, intenso o incluso gratificante tomar la decisión; simplemente hay un momento en el cual hay que decidir el camino por el cual seguir.

*Joaquín Beltrán, ex jugador de la Primera División del fútbol mexicano.

Para ver:

Jerry  Maguire, escrita y dirigida por Cameron Crowe (1996)

“Conocerte a ti mismo, esculpe tu carácter”.

www.sermexico.org.mx

Bojorge@teleton.org.mx

Agrega un comentario

MÁS NOTAS