Al declarar que "es hora de cambiar el curso en el Medio Oriente" y acusar a Obama de "pasividad", el candidato republicano hizo un llamado para que EE.UU. trabaje con otros países para armar a los rebeldes sirios y ayudarlos a derrocar a los militares del Presidente Bashar.
Asesores de Romney dijeron que no hizo un llamado directo a armar a los rebeldes sirios, sino que apoyaría el ofrecerles la suficiente fuerza para obligar a Assad a dejar el poder.
Romney dijo que las victorias estadounidenses en Irak -ganadas durante la guerra iniciada por George W. Bush- han disminuido. "La capacidad de EE.UU. de influenciar eventos de manera positiva en Irak ha sido amenazada por la abrupta retirada de tropas" dijo.
Durante un discurso en el Instituto Militar de Virginia, Romney buscó pintar a su contendiente demócrata como un líder débil que ha limitado la influencia de EE.UU. en eventos globales.









