Nuestro futuro en riesgo
Los latinos regresan a la fuerza laboral. Nuestra economía va mejorando al igual que los latinos avanzan en conseguir empleo.
En los últimos 17 meses, el desempleo entre nuestra comunidad ha bajado casi tres puntos porcentuales. Nueve de 10 personas en la comunidad, en busca de trabajo, están recibiendo buenas noticias. Y desde febrero de 2010, más de cuatro de 10 puestos abiertos han sido ocupados por latinos.
La comunidad latina ha logrado salir de esta recesión más rápido que las dos últimas recesiones en Estados Unidos, comenzando desde 1991, en cuestión de más empleos creados y la baja en la cifra del desempleo.
Ahora los latinos están tomando nuevos puestos. Están entrando en industrias que pagan mejor -como manufactura y negocios-a una velocidad doble de lo que encontrarían trabajo en industrias con sueldos bajos.
Sabemos que la pérdida de empleos ha perjudicado a muchas familias latinas. Nuestra recuperación en esta economía es importante para toda la nación, ya que somos el grupo étnico que crece con más rapidez.
Afortunadamente, más latinos se están dando cuenta de la importancia de lograr el sueño americano teniendo un diploma.
Ciertamente, todos tenemos amigos, familiares, y vecinos aún batallando para encontrar trabajo. También hay negocios que siguen luchando para salir adelante. Al hablar con empresarios, me han dicho que para ellos ha sido difícil encontrar trabajadores que tengan la capacitación que requieren sus respectivas industrias.
Hoy existen más de tres millones de empleos disponibles en Estados Unidos. Algunos de estos puestos requieren entrenamiento específico y credenciales otorgadas por alguna industria. Y otros requieren títulos avanzados, como una licenciatura.
¿Pero cómo podemos ayudar para que más latinos puedan superarse? La respuesta es muy clara: hacer los costos de la educación al alcance del bolsillo de todos.
Una de las batallas más importantes en Washington ahora mismo es si el Congreso aprobará el plan del presidente Obama, que insiste en bajar los costos para obtener una carrera universitaria.
Más de siete millones de estudiantes verán doblarse los intereses sobre sus deudas estudiantiles con el gobierno federal, empezando el primero de julio de este año, a menos que el Congreso actúe. No llegar a un acuerdo significaría que un estudiante tendrá que agregarle $1,000 a su deuda estudiantil.
Desafortunadamente, algunos legisladores prefieren proteger los recortes de impuestos para los millonarios de este país en lugar de invertir en nuestros jóvenes. Eso es inaceptable.
Sí los latinos van a salir adelante, su educación debería de tener un costo accesible para ellos. Es la única manera de prosperar en el sector laboral. Y es la única manera de continuar creciendo.
En los últimos 17 meses, el desempleo entre nuestra comunidad ha bajado casi tres puntos porcentuales. Nueve de 10 personas en la comunidad, en busca de trabajo, están recibiendo buenas noticias. Y desde febrero de 2010, más de cuatro de 10 puestos abiertos han sido ocupados por latinos.
La comunidad latina ha logrado salir de esta recesión más rápido que las dos últimas recesiones en Estados Unidos, comenzando desde 1991, en cuestión de más empleos creados y la baja en la cifra del desempleo.
Ahora los latinos están tomando nuevos puestos. Están entrando en industrias que pagan mejor -como manufactura y negocios-a una velocidad doble de lo que encontrarían trabajo en industrias con sueldos bajos.
Sabemos que la pérdida de empleos ha perjudicado a muchas familias latinas. Nuestra recuperación en esta economía es importante para toda la nación, ya que somos el grupo étnico que crece con más rapidez.
Afortunadamente, más latinos se están dando cuenta de la importancia de lograr el sueño americano teniendo un diploma.
Ciertamente, todos tenemos amigos, familiares, y vecinos aún batallando para encontrar trabajo. También hay negocios que siguen luchando para salir adelante. Al hablar con empresarios, me han dicho que para ellos ha sido difícil encontrar trabajadores que tengan la capacitación que requieren sus respectivas industrias.
Hoy existen más de tres millones de empleos disponibles en Estados Unidos. Algunos de estos puestos requieren entrenamiento específico y credenciales otorgadas por alguna industria. Y otros requieren títulos avanzados, como una licenciatura.
¿Pero cómo podemos ayudar para que más latinos puedan superarse? La respuesta es muy clara: hacer los costos de la educación al alcance del bolsillo de todos.
Una de las batallas más importantes en Washington ahora mismo es si el Congreso aprobará el plan del presidente Obama, que insiste en bajar los costos para obtener una carrera universitaria.
Más de siete millones de estudiantes verán doblarse los intereses sobre sus deudas estudiantiles con el gobierno federal, empezando el primero de julio de este año, a menos que el Congreso actúe. No llegar a un acuerdo significaría que un estudiante tendrá que agregarle $1,000 a su deuda estudiantil.
Desafortunadamente, algunos legisladores prefieren proteger los recortes de impuestos para los millonarios de este país en lugar de invertir en nuestros jóvenes. Eso es inaceptable.
Sí los latinos van a salir adelante, su educación debería de tener un costo accesible para ellos. Es la única manera de prosperar en el sector laboral. Y es la única manera de continuar creciendo.



















