'Indignados' que acamparon en LA podrían ser multados
Su estancia representó un gasto de 4.3 mdd
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión
Un panel del Concejo de Los Ángeles decidió mantener vigente la posibilidad de cobrarle al movimiento de los "indignados de Wall Street" el millonario costo que generó su campamento en el jardín de la Alcaldía y revisar si han causado daños en Pershing Square, su nuevo centro de reuniones.
Permitir que "Occupy LA" permaneciera por dos meses en el Ayuntamiento representó un gasto de 4.3 millones de dólares en salarios, limpieza y reparaciones del césped. Solo por el sueldo extraordinario de los policías, la Ciudad desembolsó 1.4 millones de dólares, según informó la Oficina Administrativa del Municipio (CAO).
"La ironía es que el 99% (la clase trabajadora, a decir del grupo) pagó este costo, no el 1% (los ricos)", expresó el concejal Mitch Englander, quien ordenó verificar los gastos de la protesta. "Se dejó de reparar calles y de cortar árboles", lamentó el edil.
Empresarios y activistas del centro de Los Ángeles reclamaron que el movimiento hasta la fecha sigue afectando a negocios, visitantes y residentes de Pershing Square.
"Ha costado más de lo que se ha dicho aquí", dijo Patti Berman, presidenta del Concejo Vecinal del Centro de Los Ángeles, refiriéndose a la limpieza de la zona que han pagado los comerciantes.
Los inconformes aseguran que las ventas ahí han disminuido un 30% por la presencia de los "indignados".
"El costo de esto excede los 100 mil dólares", afirmó Russell Chan, un comerciante local.
Anne Williams, representante legal de la asociación Central City, que agrupa a negocios del centro de la ciudad, indicó que el grafito, la basura y la agresividad de los simpatizantes de "Occupy LA" impiden el desarrollo económico de la zona. "Afectan considerablemente la calidad de vida", agregó.
Para Carlos Marroquín, vocero de "Occupy LA", la Ciudad exageró en el costo del campamento al no aceptar donativos y requerir la intervención innecesaria de cientos de policías en el desalojo y negó que el movimiento esté afectando a Pershing Square.
"Ahora todo lo negativo que pasa en el centro de la ciudad es por culpa de 'Occupy LA'", comentó.
Amenazar a los "indignados" con cobrarles los gastos de la acampada se entiende como una estrategia legal para evitar que el Ayuntamiento sea demandado por el supuesto desalojo violento de la Policía, dijo Marroquín. "Lo ideal para ellos (el gobierno) es no tener protestas", subrayó.
Permitir que "Occupy LA" permaneciera por dos meses en el Ayuntamiento representó un gasto de 4.3 millones de dólares en salarios, limpieza y reparaciones del césped. Solo por el sueldo extraordinario de los policías, la Ciudad desembolsó 1.4 millones de dólares, según informó la Oficina Administrativa del Municipio (CAO).
"La ironía es que el 99% (la clase trabajadora, a decir del grupo) pagó este costo, no el 1% (los ricos)", expresó el concejal Mitch Englander, quien ordenó verificar los gastos de la protesta. "Se dejó de reparar calles y de cortar árboles", lamentó el edil.
Empresarios y activistas del centro de Los Ángeles reclamaron que el movimiento hasta la fecha sigue afectando a negocios, visitantes y residentes de Pershing Square.
"Ha costado más de lo que se ha dicho aquí", dijo Patti Berman, presidenta del Concejo Vecinal del Centro de Los Ángeles, refiriéndose a la limpieza de la zona que han pagado los comerciantes.
Los inconformes aseguran que las ventas ahí han disminuido un 30% por la presencia de los "indignados".
"El costo de esto excede los 100 mil dólares", afirmó Russell Chan, un comerciante local.
Anne Williams, representante legal de la asociación Central City, que agrupa a negocios del centro de la ciudad, indicó que el grafito, la basura y la agresividad de los simpatizantes de "Occupy LA" impiden el desarrollo económico de la zona. "Afectan considerablemente la calidad de vida", agregó.
Para Carlos Marroquín, vocero de "Occupy LA", la Ciudad exageró en el costo del campamento al no aceptar donativos y requerir la intervención innecesaria de cientos de policías en el desalojo y negó que el movimiento esté afectando a Pershing Square.
"Ahora todo lo negativo que pasa en el centro de la ciudad es por culpa de 'Occupy LA'", comentó.
Amenazar a los "indignados" con cobrarles los gastos de la acampada se entiende como una estrategia legal para evitar que el Ayuntamiento sea demandado por el supuesto desalojo violento de la Policía, dijo Marroquín. "Lo ideal para ellos (el gobierno) es no tener protestas", subrayó.



















